Neuroderechos y neurotecnologías
Investigadores principales: Luis Miguel González de la Garza y Lucrecio Rebollo Delgado.
Presentación del proyecto
¿Bastan los derechos actuales para proteger nuestra mente ante las neurotecnologías?
El proyecto «Neuroderechos, neurotecnologías» (NEURT) sitúa esta pregunta en el centro de su investigación. Examina si las garantías existentes ofrecen una respuesta suficiente o si sus límites hacen preciso elaborar nuevas categorías doctrinales: los neuroderechos.
Las aplicaciones médicas y los dispositivos de consumo abren posibilidades de tratamiento, comunicación y apoyo cognitivo.
También plantean riesgos para la privacidad, la identidad y la autonomía. NEURT estudia implantes cerebrales, interfaces cerebro-ordenador y tecnologías no invasivas, prestando atención a la inteligencia artificial que interpreta sus señales. Su interés alcanza tanto los neurodatos como las inferencias sobre estados mentales y las intervenciones capaces de alterar la actividad cerebral.
Para precisar qué debe protegerse y con qué garantías, el proyecto examina seis neuroderechos:
1. Libertad cognitiva. Decidir sobre el uso de neurotecnologías y rechazar su aplicación coercitiva. La autodeterminación mental exige que la innovación respete la capacidad de elegir y los límites del consentimiento.
2. Privacidad mental. Proteger la información cerebral y las inferencias sobre estados mentales frente a accesos, usos y explotación indebidos. La investigación examina las garantías necesarias para su obtención, tratamiento y comercialización.
3. Integridad mental. Preservar el funcionamiento cerebral frente a intrusiones y manipulaciones perjudiciales. La protección debe considerar los riesgos de ataques a dispositivos y sus consecuencias para la persona.
4. Continuidad psicológica. Salvaguardar la identidad personal ante intervenciones que puedan modificar recuerdos, emociones o conducta. El proyecto estudia cómo proteger la experiencia de seguir siendo uno mismo.
5. Aumento cognitivo equitativo y justo. Examinar las condiciones de acceso a tecnologías de mejora cognitiva para evitar que sus beneficios dependan exclusivamente de los recursos económicos y amplíen desigualdades.
6. Ausencia de sesgos. Prevenir interpretaciones y decisiones discriminatorias basadas en datos cerebrales. Los sistemas que analizan la actividad mental requieren garantías frente a errores y sesgos con consecuencias personales o sociales.
Durante tres años, NEURT combinará análisis normativo y comparación internacional con aportaciones de neurociencia, medicina, psicología e ingeniería, encuestas y grupos de discusión.
Difundirá sus resultados entre profesionales, legisladores y ciudadanía.
El propósito es formular propuestas de protección y gobernanza que permitan aprovechar los beneficios de las neurotecnologías con garantías para los derechos de las personas.